pH EN EL AGUA DE RIEGO

PorEl Doctor

pH EN EL AGUA DE RIEGO

El pH del agua de riego, al igual que la conductividad eléctrica, es otro parámetro muy importante en especial para la fertirrigación, la disponibilidad de nutrientes y la precipitación de fertilizantes están estrechamente relacionados a este parámetro. 

El ph es una medida de acidez o alcalinidad de una disolución. El ph indica la concentración de iones hidrógeno presentes en una determinada disolución.

La escala del pH, va de 0 a 14. Donde 0 sería el valor más ácido, 7 sería neutro o básico, y 14 alcalino. El incremento de tan solo un punto en esta escala indica el incremento o decrecimiento en diez veces de la acidez o alcalinidad de la disolución. Por ejemplo, el agua con un pH de 5 es diez veces más ácida que el agua con un pH de 6. Con esta diferencia de hasta 10 veces la concentración, es muy importante ajustar estos valores de riego.

Los nutrientes en el agua de riego que la planta puede asimilar viene indicado por el valor de pH de la disolución. Para ello debemos saber que valores debe tener el agua en cada una de las fases (indicado para riegos automatizados):

La primera: Es la fuente original desde donde recogemos el agua, lo idóneo es que se encuentre cerca de la neutralidad o ligeramente ácida, con pocas sales para que el efecto tampón sea menor y fácilmente pueda ajustarse el pH al nivel deseado. (pH entre 5 y 7,5)

La segunda: Es en los tanques donde se encuentran las soluciones concentradas, las cuales tienden a ser más estables si son fuertemente ácidas (pH = 3).  A pH mayores que siete tiende a convertirse los nitratos en amoníaco y a perderse por volatilización. En el tanque donde se encuentran los micronutrientes un pH ácido mantiene los micronutrientes en solución y no precipitan en el fondo del recipiente dejando ser aprovechables para las plantas a pesar de creernos que estos están ahí ya que los agregamos.

La tercera: Es después que se mezclan los nutrientes con el resto del agua de riego y viajan en una tubería y en unas mangueras hasta donde están las plantas, en este caso si el pH es muy alto se precipitará  el hierro y probablemente los fosfatos, también precipitarán el calcio y el magnesio con fuerte tendencia a tapar las mangueras de goteo, el pH del agua en esta fase debe estar entre 5 y 6, preferiblemente más cerca de 5 que de 6.

El pH del agua de drenaje debe estar cerca de 5,5.

La cuarta: Es en el sustrato, cuando reacciona el agua con los nutrientes que no ha absorbido el cultivo y con la materia orgánica del suelo, también interviene el efecto de la absorción activa de la raíz al absorber cationes y aniones. En esta fase lo ideal es un pH cercano a 5,5.

La quinta: es el agua de drenaje que sale del sustrato y que no fue aprovechada por las plantas, esta agua muestra el balance final de la actividad del cultivo en comparación a los nutrientes que se le agregaron al agua de riego. Este agua es de vital interés, ya que si la recogemos por medio de un vaso y medimos su valor de pH y EC, podemos saber la cantidad de nutrientes que hay en el medio y si el valor de pH es el óptimo. El pH del agua de drenaje debe estar cerca de 5,5.

 

CÓMO CORREGIR EL pH

Para bajar el pH del agua de riego se puede agregar ácidos como el nítrico, el fosfórico y el sulfúrico, en el entendido que el ácido nítrico y fosfórico son neutralizados por la raíz al momento de absorber los nitratos y los fosfatos respectivamente, por otro lado el ácido sulfúrico no es neutralizado por la actividad de la raíz y su efecto se nota a más largo plazo en el sustrato.

Para subir el pH se puede usar hidróxido de potasio (potasa cáustica), hidróxido de sodio (soda cáustica) o hidróxido de calcio (cal), en el entendido que la cal es poco soluble en agua pero si el agua es ácida tiende a solubilizar, lo ideal es no subir el pH del agua de riego por encima de 6 para que el calcio no precipite de nuevo y tape los goteros.

 

pH y disponibilidad de nutrientes

A continuación vamos a detallar qué niveles de pH van asociados a carencias o bloqueos de nutrientes:

Si el pH es ácido las plantas presentarán  deficiencia de potasio (K) primero y de nitrógeno (N) después.

Si el pH es alcalino las plantas mostrarán deficiencia de hierro (Fe) y zinc (Zn) primero y luego mostrarán deficiencia de fósforo (p).

El pH también se puede subir usando más fertilizantes nítricos que amoniacales, entonces la raíz sola hará el ajuste del pH.

 

RANGOS pH

Dependiendo del medio que utilicemos para cultivar cannabis sea tierra o sustrato inerte (coco, arlita…), los valores de pH serán diferentes y también variarán dependiendo la fase en la que se encuentren las plantas:

Con tierra: En crecimiento el valor de pH deberemos empezar con 5,9 e ir aumentando el valor hasta 6,4. En floración el pH podremos comenzar con 6,2 y oscilar hasta 6,8.

Hidropónico: En crecimiento empezaremos con pH-5,8, hasta llegar en floración a 6,2.

Como hemos comentado en este post, es muy importante tener controlado los parámetros de pH durante todo el ciclo de vida de las plantas y más aún si usamos fertilizantes minerales. Pequeños desajustes en los valores pueden acarrear excesos o déficit de nutrientes. Para estar seguros de que las medidas que realizamos sean las correctas debemos calibrar y comprobar que los medidores de pH funcionan correctamente.

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